domingo, 14 de enero de 2018

Caso insólito de atrevimiento y osadía

     Domingo, 14 enero 2018
"Un romance de san Juan de la Cruz y unos inocentes encarcelados"

 
 
Me ha llegado esta comunicación enviada a los jesuitas -no sé si a todos o sólo a algunos-, que supone una muestra tal de atrevimiento y osadía que merece al menos un mínimo comentario.

El envío está realizado desde dos correos electrónicos individuales y diferentes, y está hecho para adjuntar una carta a los jesuitas -"Estimado jesuita en el Señor", es el saludo de la carta-, firmada por una tal María Aurora Melleur, que en Google aparece como "nacida en Barcelona, laica, doctora en Teología" y "autor, editor y responsable" de un blog acogido en el sectario Religión en libertad y titulado "Orar por la paz y los cristianos perseguidos", del que están extraídos los principales contenidos de la carta. Como todos estos mensajes no son anónimos, se puede y hasta se debe responder al envío de esta comunicación.


Tono y contenido de la carta
La carta tiene un tono melifluo espiritualizante, que contrasta enormemente con su contenido. Arranca del recuerdo de los políticos catalanes "presos o en el exilio", que en Navidad "no pueden compartir la vida en familia", y ofrece a los jesuitas -"quiero obsequiar", es el término que emplea- "unas reflexiones que le permitan una mayor unión con el Señor".

La reflexión que "obsequia" es una recriminación a la Compañía de Jesús, como accionista que fue de la COPE, por unos programas y campañas de Jiménez Losantos en 2003(¡hace quince años!), que presenta ahora como el hecho que "abrió los ojos a muchos catalanes y les convenció de que el encaje con España era imposible".

Plantear aquellas lejanas -y ciertamente discutibles- actuaciones de Jiménez Losantos como origen de todo lo que se ha desencadenado desde entonces en Cataluña y culpar además ahora de ello a la Compañía de Jesús, que en parte por aquellas lejanas actuaciones dejó de ser accionista de COPE, supone ya un atrevimiento notable, que hace desconfiar incluso de todo lo que además se añade.
Pero todo,  repito, está expresado con un tono espiritualizante, que hace brotar toda su reflexión del Oficio Litúrgico: "Estaba yo rezando Laudes el día de san Juan de la Cruz", comienza- y la reflexión la finaliza afirmando que "solo cabe pedir a Dios perdón de estos pecados de omisión, ofrecer la Eucaristía en reparación y suplicar a Dios para que los presos sean excarcelados y los que están en el exilio puedan regresar y en España se pueda recuperar la normalidad democrática". Sorprende ya enormemente la mescolanza tan inaudita de lo sagrado y lo profano.


Comparaciónes osadas
Lo que más sorprende de la carta, y del post del blog en el que se apoya (titulado "Un romance de San Juan de la Cruz y unos presos encarcelados"), es la auténtica osadía de comparar la prisión actual de los políticos catalanes, decretada por un juez civil de un moderno estado de derecho, con el encarcelamiento de San Juan de la Cruz en el siglo XVI, sólo conventual y fruto unas forma de actuación del todo inexistentes en la actualidad.

La base para diagnosticar con total rotundidad la "injusticia" de mantener en "prisión" o en el "exilio" a los políticos catalanes es el escrito de "110 catedráticos y profesores Derecho Penal de varias Universidades españolas" que el blog afirma que condenan esta actuación, sin reproducirlo entero y sin citar para nada otros escritos también colectivos que apoyan el curso actual de los hechos en Cataluña y, sobre todo, sin aludir siquiera a toda la extensa y minuciosa justificación de los procedimientos que se han seguido en los Autos de los jueces que las han decidido.

Para apoyar esta demencial comparación, la autora de este blog hace una extensísima cita del poema que dice que San Juan de la Cruz escribió en su cárcel de Toledo "In principio erat Verbum", que nada tiene que ver con el asunto tratado. El poema, con una larga introducción copiada de las Obras de San Juan de la Cruz, es presentado como si fuese una apodíctica demostración de la injusticia cometida con la prisión de los políticos catalanes: "San Juan de la Cruz se solidariza con todos los que inocentemente están encarcelados como él lo estuvo durante ocho meses en la prisión conventual de Toledo".

Antes de la comparación con el poema del gran santo y poeta, la que dice ser doctora en teología se atreve también a establecer una comparación con la Biblia. Ante todo esto, "¿qué dice la Biblia"?, se pregunta, y aporta varias simples citas profética para demostrar que "Dios no soporta la injusticia institucionalizada", y, sin una exegesis mínimamente seria, se apropia sin más el sentido de las frases proféticas y, con una brevísima cita, se apropia también del exahustivo comentario de dos tomos de Schökel y Sicre sobre los Profetas, concluyendo que Dios no escucha tampoco las súplicas de los que "con falta de mesura y desproporción han ejecutado ahora la prisión preventiva" y los que han ocasionado que los que están "exilados" en Bélgica "no hayan podido pasar las Navidades junto a su familia". ¡Cuesta pensar un uso más facilitón de la Biblia!.


Reflexión sobre Cataluña
Pensé inicialmente poner en el título de este sencillo comentario que el "atrevimiento y osadía" se ejecutan "en Cataluña", pero no he querido hacerlo por no extender a todos los catalanes estos comportamientos tan insólitos. Este es sólo el modo de actuar de una persona, la que firma estos comentarios, y no hay que pensar que su parecer sea extensamente participado. Me lo hizo esto además ver un único comentario obtenido por el post de este blog: "Que pena que Religión Digital se preste a este juego. Además, comparar a San Juan de la Cruz con el ejecutivo del gobierno de la Generalitat es simplemente de locos. Así nos va".

Sí cabe reflexionar, con todo, que, aunque sea un sola persona la que vierte estas ideas, estos comentarios los formula desde un humus que los hace posibles. Lo hará incluso con buena voluntad, pues su contexto sociológico y cultural le hace ver con tanta evidencia que la situación de estos políticos es tan claramente injusta que no duda en sentir que su opinión está claramente apoyada por la Biblia y por San Juan de la Cruz. ¡Cosas veredes!, que comentaba el antiguo adagio.

martes, 2 de enero de 2018

Una novela de vidrieras

 




Por estar situado este blog "tras mi vidriera" -sin saber antes nada sobre su autor- comencé a leer este libro, "Las ventanas del cielo", sólo porque en la información que llegó hasta mis manos decía que en él se trataba sobre las vidrieras. He leído de prisa y completas las 731 páginas del libro, y he constatado que se trata de una buena novela. Explicaré por qué.


La novela

La información previa sobre el libro decía que se trata de "una novela épica y de aventuras". Me sorprendió, de entrada, que el tema de las vidrieras no aparecía para nada en los primeros centenares de páginas del libro.

El libro está situado en la segunda mitad del siglo XV, en plena efervescencia del gótico mas puro. Pero arranca sólo como un trepidante relato, situado primero en Burgos y luego en los ambientes pesqueros de Bermeo y de la lejanísima Terranova, sin que tenga que ver nada con las vidrieras el argumento que se empieza a desarrollar.

Sólo en la segunda parte del libro, en la página 220, ya en Flandes, en una ocasional visita a la catedral Amberes, es invitado el protagonista, Hugo de Covarrubias, a visitar el taller de un famoso "artesano de vidrieras" -un personaje histórico-, Hendrik van Diependaal, que está construyendo una para esta catedral. La visita le impresiona mucho al personaje, pero luego prosigue el relato trepidante con una larga estancia suya en Africa, arrancando sal en las cercanías de la ciudad de Quastiliya (en la final "Nota del Autor", se informa que se trata de Túnez) y, sólo tras la dificultosa vuelta de África, ya en la página 453 del libro, se sitúa al personaje en el taller del vidrierista para aprender el oficio de vidriero.

La primera parte de la novela, desarrollada hasta que el personaje toma contacto profesional con las vidrieras muy avanzada la tercera de las cuatro partes del libro, está muy bien trabada y está contada con un arte narrativo poco común. Sucesivamente situada en los ambientes de los diversos personajes, la narración fluye muy espontáneamente, sin perder el ritmo del interés, siempre atada a referentes muy concretos.

Los personajes están tratados con mucho verismo, con rasgos definitorios muy acusados, resultando muy fácil imaginarlos, acompañarlos e interesarse por ellos. El protagonista, Hugo, se relaciona primero con su padre, un gran comerciante de la lana, don Fernando de Covarrubias, con su falaz administrador Policarpo, con la que será el final amor de su vida, Berenguela, y luego, ya metido en la aventura marinera, con el capitán vasco del barco, Obeko, "pura bondad revestida de rudeza", se le define en la Nota del Autor; Azerwan, un esclavo al servicio del barco, que será posteriormente rescatado por Hugo para coprotoganizar toda la aventura africana; Ubayda, el gran amor de Azerwan, a su muerte acompañante de Hugo en la vuelta a Flandes para comenzar el trabajo de las vidrieras.

No pretendo esbozar siquiera el argumento de la novela. Sólo insistir en que está muy bien contado y en que capta así muy bien el interés del lector. Con técnicas cercanas a las de los "best seller", logra un relato muy vivo. Sólo se le podría tachar que introduce varias muertes  para sacar adelante el argumento -se ven incluso venir desde mucho antes de que ocurran-, aunque lo hace de forma muy trabajada y casi connatural con el mismo argumento.

El alargar tanto la historia antes de llegar al momento de las vidrieras intenta justificarlo la Nota final del Autor exponiendo que la vinculación entre Flandes y Castilla, que establece el maestro de vidrieras que llega a ser el protagonista Hugo, se puede comprender mejor conociendo la relación entre Castilla y Flandes existente en el siglo XV en los mercados de la lana, de los que arranca la novela. La justificación puede no ser muy válida, pero la trama completa de la novela es muy compacta y, por el propio desarrollo del argumento, podría hasta autojustificarse. Buscando una unidad a las muy heterogéneas partes del libro, la Nota del Autor afirma que "el amor está urdiéndolo todo".



Catedrales y vidrieras

La inspiración primera del libro, con todo, parece estar en las vidrieras. "Esta novela -le tutea al lector, en la Nota del Autornació con la única pretensión de hacerte disfrutar y ayudarte a entender en qué consiste el maravilloso mundo de las vidrieras durante el gótico tardío". Todo comenzó, confiesa el autor, coincidiendo con mi primer viaje a París, casi de casualidad entré en la Sainte-Chapelle..., el impacto que recibí fue tan formidable que nunca se ha podido borrar de mi recuerdo"; en la  novela, intenta trasmitir su recuerdo de esta fortísima impresión a través de lo que al personaje Hugo le hace sentir una visita dentro de su época medieval a esta capilla privilegiada de París.

Las catedrales, además de por su arquitectura espectacular, son para el autor el lugar de asiento de las vidrieras, "ciudades bajadas del cielo", "auténticos sagrarios de luz y color al abrir sus ventanas al cielo". Porque para el autor, y de ahí el título de la novela, las vidrieras son "ventanas del cielo", que permiten "vivir la mística de la luz y de color", que posibilitan "la comunicación entre la divinidad y el hombre".

En el "happening" final de la novela, la Reina Isabel la Católica inaugura las vidrieras de la Cartuja de Santa María de Miraflores de Burgos, realizadas por Hugo de Covarrubias y el histórico vidrierista flamenco  Niclaes Rombouts. Al llegar a la de la Santísima Trinidad, confeccionada por el protagonista Hugo, con la luz fuerte del sol, la vidriera se llena de vida: "de repente, cada uno de los vidrios que formaban parte de aquel vitral parecieron cobrar vida, y la luz se aprovechó de ello para empezar a bailar con los cuatro ángeles que acompañaban a la Virgen, recorriendo sus vestidos, besándola en la mejilla".

En su Nota final al libro, el autor confiesa que con su novela sólo ha pretendido introducir en el conocimiento y el amor hacia las vidrieras: "Esta novela nació con la única pretensión de darte a conocer, hacerte disfrutar y ayudarte a entender en qué consistió el maravilloso mundo de las vidrieras durante el gótico tardío, una disciplina escasamente tratada en la novela histórica y un tema que, a mí, lo confieso, me ha enamorado". Algo alambicada, con todo, parece la reflexión aportada sobre los cuatro elementos, dando cohesión tanto al arte de las vidrieras como a la vida de Hugo: "Tierra, fuego, agua y aire son los elementos básicos para la creación de una vidriera. Y serán, también, los elementos que Hugo va a necesitar para construirse a sí mismo. Del particular equilibrio que en un momento dado se establece entre ellos, surgirá su capacidad artística".

Las vidrieras, efectivamente, están en el origen y en todo el largo final de novela. Como fruto de mucho trabajo previo de documentación, la información que se facilita sobre todos los procesos de producción de las vidrieras es abundantísima, casi exhaustiva. Una cita del afirmado como  "reconocido especialista en historia del vidrierismo español, Victor Nieto Alcaide", explicita el por qué de la importancias concedida a las vidrieras: "Colores y piedras hacen patente una compleja síntesis de dogmas, de historias bíblicas y humanas, de lírica, de genios creadores, de luz natural y contenido sacro, en ese modelo de templo gótico donde ser cruzan los caminos de peregrinos y las rutas de la trascendencia, al compás de una belleza imitadora de Dios que tenía que conducir a Él".



El autor
 Me llevó a este libro el tema de las vidrieras, que da nombre a este blog y que resulta ser la pretensión última de esta extensa novela. He descubierto así al autor del libro, Gonzalo Giner, nacido en Madrid en 1962, y autor ya de otras seis novelas, todas situadas en periodos históricos pasados. Lo que caracteriza más al autor es su carrera y profesión de veterinario, no frecuentemente relacionada con la literatura. Su novela de más éxito es sobre los caballos, "El domador de caballos", y, en este mismo libro sobre las vidrieras, su afición a los animales convierte a un halcón, Aylal, en un personaje más de la novela.

El deseo manifestado por el autor sobre su libro se convierte también en la intención de este modesto comentario: "Espero que después de haber leído esta novela, cada vez que entres en una catedral gótica o en un temple revestido con vidrio, te detengas un momento para contemplar sus vidrieras. No es necesario saber mucho de ellas para poder vivirlas. Ojalá las puedas ver cuando la luz del día las esté atravesando: relájate entonces, siéntate quizá en un banco y experimenta las sensaciones que producen. Si eres religioso, sin duda alguna te ayudarán a comunicarte con Dios durante unos minutos; para eso se hicieron. Y si no lo eres, déjate trasportar por ellas. Quizás inicies un viaje al interior de ti mismo que llene tu corazón de paz, o quizás te conduzcan a un mundo que no hayas pisado todavía: el de la trascendencia". Es el final del libro y de esta sencilla Nota.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Palabras equívocas en Cataluña

 

















Las palabras se pueden usar bien, dándoles el sentido que en realidad tienen, y se pueden usar mal o muy mal, engañando a todos sobre lo que se está expresando. El momento actual de Cataluña ofrece un ejemplo clamoroso del uso equívoco de las palabras y las expresiones que se están usando en el debate político.

Golpe de Estado
Lo que más me llama la atención es que una expresión tan fuerte y tan clara como "golpe de estado" se esté empleando para calificar la actuación de los contrarios, tanto por los "constitucionalistas" como por los "separatistas". Para unos, los constitucionalistas, el "estado" es el descrito y contenido en la Constitución, y atenta contra él quien no lo tiene en cuenta y actúa en contra de sus mandatos; para los otros, los separatistas, el "estado" es el que ellos han unilateralmente proclamado en contra de los artículo de la Constitución, y atenta por ello contra este estado el que lo desconoce y hasta intenta derribarlo: Puigdemont habla constantemente del "golpe de estado" que el "clan del 155" ha llevado a cabo para destituirlo. La incomprensión mutua es absoluta. La expresión se usa como arma de fuego, para atacar a su contrario, con sentidos del todo contradictorios.

Palabras y expresiones muy equívocas
En el uso de otros términos y palabras consagradas, todavía la confusión es más patente.

La palabra "democracia" queda sin contenido, o con significado incluso contradictorio. Primero, están los que la usan para para calificar como democrático el comportamiento de los que han puesto en práctica todos los recursos y artículos de la Constitución; por otra parte, están los que han actuado en contra de la Constitución para obedecer el "mandato democrático de las urnas y del Parlamento". Un uso de la palabra, con sentidos enteramente opuestos.

La palabra "fascista" es similarmente usada para las mutuas descalificaciones del comportamiento ajeno.

Comentarios sobre el tema
Este uso arbitrario de los términos ha sido bien destacado por los comentaristas.

Raul del Pozo, en su columna de El Mundo, afirma: "Se injurian unos a otros con los mismos calificativos: "golpista", "fascista".

Javier Marías, en su última página de El País Semanal, hace un pequeño ensayo sobre "Las palabras ofendidas". Afirma que hay "palabras manoseadas y profanadas", hay un "desaforado y ofensivo vaciamiento, o abaratamiento de las palabras", una "banalización constante de palabras de peso, serias, que no se pueden utilizar a la ligera sin cometer una afrenta". Para demostrarlo, enumera el uso abusivo de las expresiones: "Visca Catalunya llure" o "Freedom for Catalonia"; o las palabras: "oprimidos", "ocupados", "humillados", "desafectos" y "tibios" (los términos, dice, "que en su día usó el franquismo en sus siempre insaciables depuraciones"), "fascista" y "traidor" y "renegado" (aplicadas a personas tan alejados de estos conceptos como Juan Manuel Serrat, Isabel Coixet o Juan Marsé). Lamenta que el empleo indebido de estos términos ofenden seriamente a los que de verdad sufrieron por estos conceptos: "los españoles que vivimos y padecimos el franquismo", las poblaciones actuales de Irak y Siria, las mujeres saudíes y de otros países musulmanes, los cubanos y los chilenos y los argentinos..., "todos cuantos sufren y han sufrido torturas verdaderas en el universo". "Nos encontramos en efecto, concluye, ante émulos de Mussolini que extrañamente se dicen oprimidos, sin libertad y humillados, y que cometen la infamia de llamar `fascistas´ a sus verdaderas víctimas". El comentario resulta muy ajustado.

Humildad necesaria
Los creyentes no podemos escandalizarnos mucho por este uso equívoco de las palabras, pues la palabra más sagrada de todas, Dios, es también usada de forma hasta contradictoria por las diferentes confesiones.

"Cercano, y difícil de captar, es Dios", dijo F. Höldernin; y comenta Olegario González de Cardedal: “Esta divina palabra –Dios- no la podemos olvidar, ni asegurar como propiedad, ni usar como moneda de cambio para los gastos diarios... Porque ella sigue siendo santa y santificadora, a pesar de haber sido manchada y ensangrentada por los hombres... Sobre ella se ha proyectado todo el amor y todo el odio del que es capaz el corazón humano" (Dios, Sígueme, páginas 9,64,117). En lo más sagrado, resulta también posible la mixtificación.

Si la palabra Dios es mal usada en tantas ocasiones, no puede producir extrañeza completa el uso equívoco de palabras menos transcendentes. En los temas religiosos, está la Biblia, la Iglesia, el Papa, los santos y los mártires, como elementos de referencia para contrastar nuestras propias opiniones y existe también el "discernimiento de espíritus" para averiguar la voluntad de Dios en los temas discutible, confusos o dudosos; pero, a pesar de todos estos posibles elementos de referencia, existen distancias abismales en el uso de la palabra Dios y de los valores de Dios, no sólo entre los increyentes y los católicos o lo budistas o los musulmanes, sino incluso entre los mismo cristianos y hasta entre los mismo católicos.

De forma similar, si en el tema catalán, que es sólo humano, se le pierde el respeto a los elementos de referencia -la Constitución, la Justicia o Gobierno de la nación-, no es extraño que broten los usos desmadrados de los términos más elementales. Si no se escucha a los demás, cada uno endiosa sus propios puntos de vista.

Las propias opiniones no pueden ser fortalezas aisladas, sin comunicación con las opiniones ajenas. El parecer propio tiene que estar abierto a calibrar el valor de la opinión de los demás. El dicho popular "un respetito es algo muy bonito" tiene máxima aplicación a la actitud respetuosa y humilde que hay que tener para que las palabras no pierdan su sentido, no se conviertan en proyectiles contra la opinión de los demás. Sin esta apertura a la opinión de los demás, la convivencia resultará imposible en todos sitios. Ahora lo vemos claro en Cataluña, antes y después de las elecciones.

martes, 5 de diciembre de 2017

Encuentro Ibérico de ENS

 

 


Los Equipos de Nuestra Señora son una realidad nacional e internacional, extendida por España y por 80 naciones de todo el mundo. Los "equipos" son grupos de varios matrimonios (de 2/3 a 8/9, en la práctica) que se reúnen mensualmente en alguno de los hogares familiares, con una metodología de trabajo muy precisa, que constituye uno de sus principales patrimonios. Una última estadística de 2016, informa de 12.699 equipos repartidos por todo el mundo.

Encuentro Ibérico
La noticia de esta información es la celebración en la localidad portuguesa de Tavira de un sencillo encuentro internacional, que ha reunido a los ENS de la provincia de Huelva con los vecinos ENS de los distritos lusos del Algarbe y el Alentejo. Esta reunión de unos 150 matrimonios (100 españoles y 50 portugueses)ha puesto sobre el candelero la realidad de los ENS en todo el mundo.

El Encuentro ha consistido en una Eucaristía, presidida por el Obispo de Faro, don Manuel, (el Obispo de Huelva, don José Vilaplana, no pudo a última hora asistir por tener que acompañar al Obispo Emérito, don Ignacio, en la muerte de una hermana) y concelebrada por dos consiliarios españoles y uno portugués. En la ceremonia se intercambiaron los dos idiomas y se celebraron gestos simbólicos de incorporación de los equipos de los dos países a la vida de la institución y de expresión de la espiritualidad compartida.

Durante la jornada hubo además dos Asambleas, una más religiosa para cerrar el día y otra previa, con diversas intervenciones sobre temas relacionados con la familia, además de los saludos obligados de los responsables del Movimiento en ambos países que presidieron la Mesa.

Dividió en dos la jornada un almuerzo de hermandad, con alimentos aportados por los diversos matrimonios, que pudo servir para la visión y el intercambio con los representantes del otro país.
Una jornada muy sencilla, pero exponente de la vitalidad del Movimiento en los dos territorios vecinos. Este Encuentro lleva ya celebrándose 18 años. El próximo año, ya se anunció que se celebrará, también el Primer Domingo de Adviento, en la ciudad onubense de Lepe.

Carácter del Movimiento
Los Equipos de Nuestra Señora fueron iniciados en Francia en 1939, como fruto de la colaboración entre cuatro matrimonios deseosos de desarrollar conyugalmente la espiritualidad recibida por el bautismo y el sacerdote secular francés Henri Caffarel (1903-1996), cuya Causa de Beatificación se está actualmente tramitando.

En 1947 se redactó la Carta Fundacional, que es el escrito constitutivo de todo el Movimiento. Pronto los equipos saltaron desde las fronteras de Francia para extenderse por todo el mundo. En 2002, se elaboran y se aprueban por el Pontificio Instituto para los Laicos los Estatutos de la institución. Un Decreto de 2014 de este Instituto Pontificio concluye oficialmente: "1. La confirmación del reconocimiento del Movimiento de los Equipos de Nuestra Señora, en tanto que asociación privada internacional de fieles, dotada de personalidad jurídica, de acuerdo con los cánones 298-311 del Código de Derecho Canónico. 2. La aprobación definitiva de los Estatutos de los Equipos de Nuestra Señora, cuyo original se encuentra depositado en los archivos del Consejo Pontificio para los Laicos".

La solidez jurídica de la aprobación permite un desarrollo institucional sencillo pero eficaz. Cada Equipo está dentro de un Sector; cada Sector, dentro de una Región; las distintas Regiones dentro de la Superregión, frecuentemente nacional; y las diferentes Superregiones configuran la Estructura Internacional. Lo que concede eficacia a esta sencilla estructura es que al frente de cada uno de estos estamentos siempre hay un matrimonio, siendo los dos los que ejercen conjuntamente la responsabilidad. No es frecuente una estructura en la que sea el matrimonio, y no las personas individuales, los responsables de las responsabilidades.

El Encuentro Ibérico de Tavira ha visualizado, en esta ocasión, todo lo que es el Movimiento de Equipos de Nuestra Señora.


sábado, 25 de noviembre de 2017

Voces dentro de uno mismo

 



"Estoy acostumbrada a vivir con mucha gente en mi interior". He leído esta frase en una entrevista con una persona, para mí anteriormente desconocida: la francesa Hélène CIXOUS, "profesora, ensayista, dramaturga, novelista", según la que firma la entrevista en El País Semanal, Estrella de Diego. La frase me ha hecho reflexionar.

Vivir con mucha gente dentro de uno mismo. Mirar hacia el interior, y constatar que constantemente está uno dialogando con otras personas. Mi desconocida entrevistada dice que "imagino establecer un diálogo con aquellos que me inspiran, que me contradicen, que me regañan". Dice que ella habla así con su madre, y añade: "Oigo su voz y discuto con ella. Nos peleamos. Hay cientos de personas que están ahí. Que están y se van".


Autoconciencia
La persona humana es la única que tiene conciencia de sí mismo. De los estudios de psicología recuerdo que esto es lo que nos distingue de todos los restantes seres vivos de la tierra, incluidos los animales más sensibles y de alguna manera capaces de establecer relaciones con los demás.
Tomar conciencia de uno mismo es tener una capacidad refleja de percibir lo que está ocurriendo en el interior, lo que pasa por el propio pensamiento, lo que a uno se le ocurre sobre sí mismo y sobre los demás. Es lo que algún filósofo llamó "conciencia segunda", una instancia superior a la que uno puede volver para rebobinar todo el mundo vertiginoso que discurre por la propia interioridad.

El buceo en el propio interior da mucho de sí. La literatura interiorista (Proust, Joyce) y más en general toda la poesía brota del intento de hurgar en la intimidad, de desentrañar lo que va ocurriendo por la propia conciencia. El mundo interior es un arsenal inagotable, de donde el hombre saca sus reflexiones y sus proyectos de acción. Además, bastante ingobernable: Santa Teresa acuño la frase tan repetida de que "la imaginación es la loca de la casa".



Diálogo con muchos

Hablar solos, es una característica muy frecuente del mundo actual. No me refiero a la imagen ahora tan frecuente de los que van hablando fuerte por las calles, conectados a un móvil inalámbrico que les pone en comunicación con personas invisibles y alejadas, cercanas o distantes, dentro del insondable universo del mundo viral.
Sin estar conectadas a ningún móvil, hay personas que hablan también a solas, en sus casas y en la calle, estableciendo comunicación consigo mismo o con los demás, en un diálogo interior, que en ocasiones está cerca del desequilibrio psicológico. Pero no hay que estar locos o paranoicos para establecer estos diálogos interiores, estas comunicaciones hacia dentro, que no raramente se verbalizan también externamente resultando audibles para los demás.

El universo interior es muy rico, y en él resulta posible establecer conexiones mentales con personas de ahora y de otras épocas, poniendo el que así conversa tanto las preguntas como las respuestas. El mundo de los sueños descubre ese universo sin fronteras, ni geográficas ni temporales, en el que se establece comunicación con personas con las que se ha establecido alguna vea relación y aun con personajes no conocidos o sólo descubiertos por lecturas o por los medios masivos de comunicación. La riqueza del mundo interior es inabarcable es insondable.


¿También, diálogo con Dios?
El escuchar las voces existentes dentro de uno mismo no está reducido para nadie, ni exige la fe ni en Dios ni en el mundo del más allá. Todos los humanos poseen la autoconciencia y la capacidad de establecer mentales relaciones interpersonales en su mundo interior más profundo.

Pero evidentemente el creyente tiene un interlocutor interior privilegiado. San Agustín ya se refirió a Dios como "intimior intimo meo", lo más hondo que hay dentro de mi. El que cree, en efecto, en Dios -y en la vida posterior de los que mueren- goza de una posibilidad especial para establecer comunicación con Alguien o con alguien que se cree que está vivo y escucha, aunque sea fuera del tiempo y del espacio. Dios y los que han muero se convierten así en las voces más importantes existes dentro de uno mismo.





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jueves, 16 de noviembre de 2017

Autobiografía del autor de "Patria"

 


El impresionante éxito literario de "Patria" concede interés a cualquier información procedente de su autor, Fernando Aramburu. El que sean más 600.000 los ejemplares vendidos de "Patria" convierte en interesante una obra anterior suya, en la que se incluyen muchos elementos autobiográficos del autor, válidos también después de la publicación de "Patria". Dediqué hace algún tiempo un comentario a la novela "Patria" (31/07/2017), y ahora me resulta también interesante la atención a este otro libro, que contiene muchos elementos de su autobiografía.

La obra en cuestión fue publicada en 2015, antes de la irrupción exitosa de "Patria", y es seguramente una obra menor. Se llama "Las letras entornadas" (242 páginas) y reproduce en la portada una foto del autor cuando tenía tan solo ocho años, destapando ya con esto la intención del autor de hablar de sí mismo, de contar algo sobre su vida y su pensamiento.


La obra autobiográfica
La urdimbre de la obra es muy sencilla. Es un diálogo semanal con un amigo del autor, un atento viejo, que escucha incansablemente sus recuerdos personales y le invita además a la lectura de escritos anteriores del autor, al tiempo que en cada dialogo le invita a buenos vinos de su extensa y bien depurada bodega personal.

Lo recuerdos personales son muy espontáneos y al parecer veraces, sin que se deje ver el artificio literario, trayendo con sencillez los recuerdos y las impresiones de las treinta y dos catas que realiza sobre diversos momentos de su vida. Al leer estos monólogos con el viejo saca uno abundante información sobre los sucesos, los determinantes históricos, los gustos, los puntos cruciales, los hechos más notable y las impresiones más fuertes, que se han ido produciendo a lo largo de su vida. Estos primeros apartados de cada capítulo son los que constituyen una breve pero enjundiosa autobiografía de Fernando Aramburu.

La segunda parte de cada capítulo es una supuesta lectura de algún escrito anterior del autor, de alguna manera relacionado con el tema desarrollado en la primera parte de sus recuerdos vitales. Estos escritos son muy desiguales, tanto por los contenidos como por la calidad literaria y por la relación con el autor a veces muy lejana y escasa. El añadido de estos escritos me ha resultado mucho menos interesante que la primera parte dedicada al recuerdo de sus vivencia.
La descripción de los vinos que cada día consumen está hecha con mucho gusto, con calidad de buen gourmet, dando cercanía y verismo a lo expuesto en cada capítulo. El artificio global de toda la obra, con todo, se declara en las últimas líneas de todo el libro, desenmascarando que todo el diálogo con el viejo no ha sido más que un diálogo consigo mismo, un artilugio para exponer con más interés sus propias opiniones: sustituyen el estrechamiento de manos por un cálido abrazo, con este diálogo: "Adios, Aramburu, me dijo. Adios, Aramburu, le contesté".


Valoraciones sobre "Patria", antes de ser escrita la novela
A pesar de que he dicho que lo que menos me ha atraído de "Las letras entornadas" son los escritos añadidos a cada recuerdo personal, hay uno concreto que es lo que más me ha interesado de todo el libro. Es un comentario a una obra suya publicada en 2006, "Los peces de la amargura" (242 páginas), que fue un conjunto de diez relatos a modo de retrato coral de la angustiosa situación del pueblo vasco cuando la violencia estaba en su punto más álgido. En este comentario se vierten observaciones y valoraciones sobre esta obra anterior, que constituyen un clarividente anticipo profético de lo que también se podría decir sobre su obra posterior de muchísimo más éxito, "Patria".
Celebra el autor la educación recibida en un colegio confesional católico -aunque en otro capítulo dice que ha perdido la práctica y la vida de la creencia, convirtiéndose en un "ilustrado respetuoso"-, y ofrece un comentario que cualquier vasco se podría formular: "me echo a temblar cuando pienso qué habría podido ser del muchacho que fui, a qué brutalidades y fechorías pudo ser incitado, de no haber sido educado en la compasión ajeno ye en el hábito de la lectura".

Afirma de "Los peces de la amargura" lo que con mucha más razón podría referir a "Patria": "Desde el comienzo de mi vocación literaria, aún joven e inexperto, ... asumí el compromiso de dar algún día testimonio escrito de cómo se vivió, se sintió y padeció individualmente el espantoso derrumbe moral de la sociedad en la que me crié... Cuando redactaba, me embargaba en ocasiones la sensación, nunca hasta entonces por mi experimentada, no tanto de escribir un libro, a la manera de quien crea algo con sus manos, como de sacarlo de dentro de mi. Se conoce que la obra había ido creciendo sin forma definida en mi interior durante los largos años de forzada cercanía a las atrocidades del terrorismo".

La decisión de escribir un libro sobre el tema dice que no supone sólo una "opción moral", sino también una "opción artística", que implica capacidad y aptitud para enfrentarse con el tema creando vida y no sólo moralismo. En concreto, afirma: "Una larga rumia reflexiva precedió, prolongada mientras tuve conciencia de me faltaba madurez y acaso aplomo para abordar el tema con las suficientes garantías, digamos artísticas. Esta cuestión es de capital importancia para mí, puesto que yo no puedo ni quiero escribir contra el arte que profeso, el de la ficción literaria, por muy urgentes que séanlos asuntos sobre los que en un momento determinado desee expresarme".

Manifiesta las opciones concreta que le han conducido a escribir su libro (sus libros, podríamos decir incluyendo a "Patria"): "escribí de propósito contra los hombres que infieren sufrimiento a otros hombres y contra quienes aplauden sus acciones criminales o las justifican, las trivializan o les restan importancia. ... También escribí, con un deseo positivo de comunicación, a favor del arte de la palabra y, en líneas generales, a favor de todo lo bueno y noble que pueda albergar el corazón humano". Dice que su intención siempre ha sido "no incurrir en la retórica del patetismo, ni en la tentación de teorizar, de interrumpir el hilo de los relatos con el fin de tomar de forma explícita postura política". Hace un largo alegato en contra de la "equidistancia", que afirma imposible, "ni ideológica, ni emocional, ni de ningún otro tipo, cuando hay un cuerpo abatido a balazos en la calle, o un ciudadano recibe amenazas, o es extorsionado, o sufre por mano ajena algún daño en su integridad física o en sus bienes". Desde la dedicatoria del libro, dice detestar "la impureza" y, al final afirma que "no necesito más sino amar con entusiasmo la variedad humana".

"Los peces de la amargura" fue también un libro muy valorado: XI Premio Mario Vargas Llosa NH, IV Premio Dulce Chacón y, en 2008, Premio de la Real Academia Española (del discurso de recepción de este premio están sacados los comentarios anteriores, conversado también con el "viejo" que dinamiza este libro). Es un libro más cercano a lo inmediato del terrorismo, con los diez relatos que lo hacen vivo y presente. "Patria", una obra de más volumen y alcance, abarca más toda la realidad del terrorismo, cuando se produce y en las consecuencia que tiene posteriormente en la sociedad vasca.

Los contenidos de "Las letras entornadas" y de "Los peces de la amargura" ofrecen importantes y menos conocidos retazos de la autobiografía del autor de "Patria", que me ha parecido interesante dar a conocer en este comentario.


domingo, 5 de noviembre de 2017

Condiciones para el diálogo y el discernmiento

 


Nunca se ha hablado tanto de la necesidad del diálogo y nunca se ha estado tan lejos de ponerse en actitud de diálogo. El procés catalán ha puesto en evidencia que el diálogo no resulta posible cuando no se juega el partido en el campo adecuado, cuando no se ponen las condiciones mínimas para poder establecer una comunicación que conduzca al diálogo.

El discernimiento es más que diálogo, es el procedimiento ignaciano para descubrir lo que hay que hacer en situaciones difíciles de la vida. El Papa Francisco ha popularizado mucho este término, desde antiguo usado en los tratados de espiritualidad y en el argot interno de los jesuitas. El término resulta huidizo en la práctica, porque se trata nada menos que de averiguar lo que conviene hacer en sintonía con la voluntad de Dios.

Aunque aplicar la teoría del diálogo y del discernimiento al momento actual de Cataluña y España resulta del todo utópico, pero para que resalte por contraste, sí puede resultar ilustrativo analizar las condiciones que debe tener el diálogo para que conduzca a un discernimiento de las decisiones que conviene adoptar en situaciones complejas y difíciles de afrontar.

[En este momento resulta asequible abordar esta materia, exponer las características del discernimiento, porque el actual P. General de los jesuitas, el venezolano Arturo Sosa, acaba de escribir un extenso informe de siete folios "sobre el discernimiento en común", una carta interna dirigida a los jesuitas del mundo para orientar el trabajo de descubrir las preferencias apostólicas universales que orienten el trabajo futuro de la Compañía de Jesús, cumpliendo las directrices dadas por la última y reciente Congregación General 36, en la que se realizó precisamente el nombramiento de este P.General].

Sin entrar en las cuestiones internas de los jesuitas, puede resultar útil exponer las características del buen discernimiento, para aproximar así esta visión al momento actual de España y dejar claro lo lejos que esta situación está actualmente de los planteamiento utópicos ideales.


Dos peligros a evitar
De dos peligros alerta este documento, para evitar caer en ellos durante todo el proceso del discernimiento.

El primero es decir que se pretende el diálogo, sin estar dispuestos a adoptar las posturas y las actitudes necesarias para ello. El documento dice que conviene evitar acudir al diálogo y al discernimiento por rendir tributo "a la moda de las técnicas de desarrollo corporativo". Decir que se pretende la búsqueda en común de una soluciones queda bien, y por esto se formulan muchas alusiones al diálogo sin entrar de verdad en un auténtico discernimiento de lo que conviene hacer.
La forma más frecuente de caer en el anterior peligro es plantear la necesidad de diálogo y discernimiento cuando ya se tiene adoptada la decisión sobre el tema que se pretende someter a revisión. Este es el segundo peligro que vicia de raíz cualquier intento de diálogo, el acudir a la reunión con la decisión ya cerrada, con las conclusiones finales ya previamente decididas por el grupo o la persona que presume de querer dialogar.

Sorprende la actualidad que tiene en el momento actual de España y Cataluña la concreción de estos dos peligros, formulados en un documento que no piensa para nada en la situación española.


Propiedades del discernimiento
Semejante cercanía a la situación actual española tiene la referencia a las propiedades que debe tener el proceso de un discernimiento.

Por lo pronto se repite siempre la fórmula de "discernimiento en común", pues no se trata de un proceso paralelo de dos personas o entidades que se sitúan unos en frente de los otros para defender las propias opiniones, sino que ambos participantes deben acudir para encontrar entre los dos el camino inmediato a seguir.

Enumero las características que debe tener todo este proceso, entrecomillando las citas literales del documento:

1. "Escoger bien la materia". No toda decisión requiere la práctica del discernimiento, pues para que este proceso resulte válido resulta preciso que se arranque "sin tener claro qué conviene hacer, cómo hacerlo o cómo hacerlo de la mejor manera posible". Por esto resulta imprescindible precisar bien el tema sobre el que se quiere dialogar. De esta forma "se evita la banalización de llamar "discernimiento" a cualquier modo de justificar decisiones".

2. "Saber quiénes y por qué participan". Todos -cada uno y los demás- deben saber y aceptar el tema y las condiciones del discernimiento, sin arrancar desde posturas desconocidas o diferentes.

3. "Libertad interior". Totalmente indispensable es acudir al proceso con "el desapego a lo propio para asumir el bien mayor de todos", dispuestos a "salir de su propio amor, querer e interés" [Ejercicios 189] y estar convencidos que se puede "crecer como personas (y entidades) en la relación gratuita con los demás".

4. ""Unión de ánimos"". Una expresión típicamente ignaciana para referirse a "la confianza de unos en otros para motivar la participación activa de todos".

5. "Conocimiento de cómo se discierne". El procedimiento ignaciano precisa con detalle las diversas formas de realizar el proceso de discernimiento. Sin entrar en su descripción técnica, sí conviene destacar la importancia que tiene para los participantes el conocer y aceptar las reglas del juego.

6 y 7. Poner todo en común. No se puede acudir al proceso con defensas y cortapisas, sino con total apertura a los demás. En el proceso ignaciano, encaminado directamente a buscar la voluntad de Dios, lo que hay que poner en común es "la oración" y lo que hay que practicar con los demás es la "conversación espiritual".

8. "Práctica sistemática del examen". El examen es también un termino ignaciano, pero aquí tiene el alcance más general de someter continuamente a revisión lo que el participante está haciendo o exponiendo.

9. "Establecer cómo se toma la decisión final". Muy importantes es esta última característica del buen proceso de diálogo y discernimiento: "desde el comienzo mismo del proceso debe establecerse con claridad y todos deben saber y estar de acuerdo en cómo se llegará a la decisión final"; es decir, no se pueden cambiar las reglas de juego durante el partido y hay que asumir desde el principio las formas de actuación establecidas.


¿Utopía imposible?
Con independencia del momento actual español, la exposición de las condiciones que debe tener el proceso de discernimiento tal como lo expone el documento de Arturo Sosa, tiene interés por sí misma.

Pero además, en la presente situación de España es bueno reflexionar si este proceso ideal de diálogo y discernimiento es una utopía del todo imposible o si es algo a lo que, en algún momento más o menos cercano, habrá que acudir para hacer posible una sana convivencia.